Hoteles en Playa del Carmen 

Al escuchar “Playa del Carmen”, la imagen que viene a la mente es lúcida: sol radiante, arenas blancas y un mar infinitamente turquesa. Aunque este destino de la Riviera Maya es indiscutidamente conocido por sus paisajes, hay mucho más por descubrir en él.

La gente y la ciudad vibran con el encanto de lo tropical y guardan el misterio de que, en tiempos prehispánicos, Playa del Carmen se denominaba Xaman Há, “Agua del Norte” en idioma maya. En aquel entonces, constituía el punto de partida de los mayas en su peregrinaje al santuario de Ixchel en Cozumel.


Es así que la zona cuenta con un encantador legado histórico, que se materializa en pirámides asombrosas e incluso los denominados “cenotes”, antiguos pozos y vías de agua que utilizaban los entonces pobladores de Yucatán, hoy en día aprovechados para bucear y bañarse.

Por éstos y otros motivos, Playa del Carmen rebosa turismo: descubrir sus playas, su historia, sus propuestas gastronómicas y su agitada vida cultural es un paso obligado para todos aquellos que quieran experimentar este mágico destino a fondo.


Dónde hospedarse en Playa del Carmen 

Buscar hoteles en Playa del Carmen será mucho más efectivo si sabemos el tipo de viaje que queremos hacer. Es posible alojarse en Playacar, que ofrece hoteles all inclusive en medio de la zona más turística. Ésta es la opción ideal para quienes buscan relajarse en las playas y las instalaciones hoteleras.Sin embargo, si lo que buscás es recorrer cómodamente la zona para visitar todas las atracciones turísticas de la Riviera Maya, lo recomendable es que elijas alojamientos en Playa del Carmen que se encuentren en la propia ciudad.



5 razones para conocer Playa del Carmen 

  • Su naturaleza. Las playas son atractivo turístico suficiente para buscar vuelos a Playa del Carmen. Playa Paamul, Playa Paraíso, Playa Tukan y Playa Mamitas son igualmente alucinantes y cada una cuenta con un paisaje único para disfrutar bajo el sol. 
  •  Su fascinante historia. Playa del Carmen concentra parte de las ruinas arqueológicas de la milenaria cultura maya. Las ruinas de Xaman-Há y las de Xcaret son las más cercanas, pero no tiene desperdicio acercarse hasta Tulum y Cobá para conocer aún más.
  • El deporte. Playa del Carmen tiene renombre como un gran destino de buceo, producto de su rica vida marina y las deslumbrantes cavernas subacuáticas. Aunque si lo tuyo es la tierra firme, ¡podés disfrutar de uno de sus espectaculares campos de golf!
  • Sus paseos. La Quinta Avenida es el centro comercial indiscutido de Playa del Carmen. Vas a encontrar productos únicos para llevar de recuerdo a casa: las artesanías de Guelaguetza Gallery son codiciadas por su encanto y representatividad del arte mexicano. También destacan la Hacienda Tequila, donde ofrecen toda variedad de souvenirs y el Tequila Museum, ideal para aprender todo sobre una de las bebidas nacionales mexicanas.
  • Su vida nocturna. ¡Playa del Carmen es realmente divertida! Podés disfrutar de la noche de lunes a domingo, justo en el centro de la ciudad.



Consejos para viajar a Playa del Carmen 

  • Si decidís buscar hoteles en Playa del Carmen, alojarse cerca de la Quinta Avenida es una excelente opción. Es el punto de acceso perfecto a todo el entretenimiento de esta rica ciudad, incluyendo su gastronomía, centros comerciales y vida nocturna.
  • ¿Estás pensando en unas vacaciones de playa y no te podés decidir? Playa del Carmen es un puerto popular para cruceros, así que si lo que querés es conocer sus playas, esta alternativa puede interesarte. 
  • No hace falta contar con un gran presupuesto para disfrutar Playa del Carmen. En ese caso, lo mejor es buscar hoteles baratos en Playa del Carmen, que los hay especialmente en el centro de la ciudad. La oferta de posadas y alojamientos boutique es variada y el acceso a todas las playas es gratuito.
  • En lo que a clima respecta, la mejor época para reservar vuelos a Playa del Carmen es todo el año. No obstante, por cuestiones de tránsito los meses más recomendables son septiembre, octubre, noviembre, abril y mayo: tienen menor multitud de gente y además son más económicos.