La depre post viaje

Ya volviste. Se terminó la aventura. Contabas los días para irte, sacaste los pasajes con tiempo, buscaste la mejor opción de alojamiento, te informaste sobre el destino al que ibas y el tiempo de vacaciones se te pasó volando, no sabés adónde se fue. Es que cuando la pasás bien, el tiempo vuela. Eso dicen.

Suena el despertador y te querés matar. Te lavantás y abrís la heladera: vacía, obvio. Recién llegaste y no tuviste tiempo de ir al super. Te acordás del desayuno continental que saboreaste ayer y te querés matar. Salís a la calle a tomarte el subte o el bondi o ambos. Viajás hacinado, escuchando bocinazos y viendo cómo la gente corre hacia no sabés dónde. Se te vienen a la mente las imágenes de los últimos días, admirando el mar, la montaña o recorriendo alguna ciudad maravillosa y te querés matar. Llegás al laburo, prendés la computadora, tenés 1.240 mails sin leer y te querés matar.

No te mates. Te damos algunas ideas para hacerle frente a la inevitable depre post viaje.

Juntate con amigos a contarles sobre tu viaje

Cuando empezás a relatar todo lo que viviste, las personas que conociste, los lugares que recorriste, las comidas que probaste, sin darte cuenta vas a empezar a sentirte mejor. Porque vas a poder valorar todo lo que hiciste en ese tiempo que se te pasó volando. Contar lo vivido ayuda a recordarlo.

Llevá un diario a tu viaje

Si ya lo hiciste, genial. Si no, tenelo en cuenta para la próxima. Escribir durante un viaje te va a ayudar a poner en palabras lo que estás sintiendo en ese preciso instante y te va a permitir conectarte con vos mismo. Podés pegar ahí tarjetas de embarque, tickets de transporte, entradas a museos o lo que quieras atesorar como recuerdo.

Mirá las fotos que sacaste

Esta idea tiene doble filo. Porque puede alegrarte o hundirte más en la depre. Apostemos por la primera reacción: que te pongas contento al ver los lugares que visitaste. Una imagen te teletransporta a ese momento preciso. Y seguramente encuentres algunas fotos que te habías olvidado que sacaste. Te recomendamos que imprimas algunas. Apenas llegues. Si no, vas a colgar.

Escribiles a las personas que conociste durante el viaje

Seguro que te cruzaste con gente nueva muy copada mientras viajabas. Está bueno mantener ese contacto para recordar lo compartido, para volver a cruzarse en algún otro lugar o para comenzar una hermosa amistad.

Planificá tu próximo viaje

Esta opción es infalible. No hace falta que te vayas lejos, puede ser una escapada de fin de semana. Y no hace falta que saques los pasajes (seguramente te quedaste sin un mango y con las tarjetas explotadas), basta con que lo empieces a pensar, a imaginar, a ver fotos y a averiguar qué podés hacer en el destino que elegiste.

Como dice Saramago: “El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración… El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje”

¡Espero que te sirvan estas ideas! ¿Se te ocurre alguna otra? Si querés, contanos tu experiencia de depre post viaje. ¡Compartirla también ayuda!