¿Cómo ahorrar para viajar más?

La pregunta del millón. Acabás de volver de viaje y ya estás planeando el próximo. Pero claro, te quedaste sin un peso y con las tarjetas en rojo. ¿Qué hacer? Te damos algunos tips que te pueden servir a la hora de ahorrar para viajar más:

Conseguí vuelos baratos

Hace un tiempo escribimos una nota en este blog para ayudarte a encontrar esos vuelos baratos. Una de las mejores recomendaciones que podemos darte es que trates de ser flexible con las fechas. Muchas veces el precio del mismo vuelo varía mucho si salís el fin de semana o si salís un día de semana. Y lo mismo pasa con respecto a las temporadas. Además, si contás con la posibilidad de elegir cuándo irte, vas a poder aprovechar las ofertas que aparecen repentinamente. Esas ofertas pueden ser para volar en lo inmediato o para volar dentro de varios meses. Eso es indescifrable. Pero estate atento porque nosotros siempre tenemos destinos con vuelos baratos.

Si luego vas a moverte en tramos cortos (algo muy típico si vas a Europa, por ejemplo), lo mejor es comprar vuelos “low cost”. Este tipo de vuelos son muuuuuuy baratos (hay, de hecho, vuelos por 1 euro. Sí, leíste bien). Pero ojo porque sólo podrás viajar con equipaje de mano. Si llevás más equipaje, deberás abonarlo aparte. Y a la hora de buscar tu vuelo, fijate bien en qué aeropuerto te deja. Muchas veces, terminás gastando mucho dinero en llegar hasta tu alojamiento. Otros destinos con buenos vuelos low cost son India, Rusia, Israel, Malasia e Indonesia.

Sacá entradas online

La mayoría de los espectáculos, museos y atracciones de las ciudades más visitadas del mundo tienen descuentos cuando sacás las entradas online. Además, suelen ofrecer otras ventajas, como ahorrarte cola.

Alojate en hoteles baratos, hostels o departamentos

La verdad es que en el 90% de los casos, uno pasa mucho más tiempo afuera recorriendo y disfrutando de la ciudad, la playa o la naturaleza que adentro del hotel. Lo solemos usar para dormir y bañarnos. Así que con que tenga una cama y un baño respetables, no se necesita mucho más.

A la hora de buscar hoteles baratos, estate atento a las reseñas de otros viajeros, sobre todo en cuanto a la limpieza y a la ubicación, dos puntos clave.

Hay otras opciones que suelen ser más económicas que los hoteles, como los hostels y los departamentos. La gran ventaja de estos dos últimos es que podés cocinar ahí.

Averiguá por actividades gratuitas

Esta recomendación parece obvia, pero es común que tengamos el prejuicio de que si es gratis, no es lo suficientemente bueno. Mentira.

Hay muchísimos museos a los que se puede entrar gratis un día a la semana o en determinados horarios.

También existen varios city tours a la gorra que son excelentes. Sandesman es una prueba de ello.

Antes de viajar, informate.

Utilizá abonos en el transporte público

Si tenés planeado quedarte varios días en una ciudad, seguramente te convenga sacar un abono de subte o tren. Es siempre más barato que pagar el boleto cada vez que viajes. También hay pases de trenes que incluyen determinados trayectos dentro de una región o país y te pueden ayudar a ahorrar para viajar más.

Viajá en auto con otras personas

Esta opción puede parecer arriesgada, pero se usa mucho en varios países. Yo la probé en Alemania y tuve buenas experiencias. La cosa es así. Entrás a una web, ponés en el buscador la ciudad desde donde querés salir y el destino hacia dónde querés ir y la fecha de ambos. Ahí te va a aparecer una lista con todos los autos que hacen ese recorrido y los datos de los conductores. Viajás con ellos en su auto y sólo se paga la nafta dividida entre todos los que viajen.

Comer “en casa”

Si querés ahorrar para viajar más, vas a tener que resignar los grandes lujos gastronómicos. Obvio que alguna vez podés darte un gustito, pero la mayoría de los días te conviene comprar en el super/mercado y comer en donde te estés alojando (o en un parque también, por qué no). Cuando fui a Teotihuacán, me llevé un tupper con tarta de zapallitos y almorcé arriba de la pirámide del sol. Todo un lujo, ¿no?

Igual no dejes de probar los platos típicos del destino donde vayas (la comida es sin duda uno de los máximos placeres de los viajeros), pero tratá de evitar los restaurants “turísticos” y buscá los lugares donde suelen ir los locales. Esos son baratos y por lo general nunca fallan.

Bueno, ya tenés varias alternativas que te van a permitir ahorrar para viajar más.

¡Es hora de pensar tu próximo destino y buscar vuelos baratos!