Cómo ahorrar cuando comés afuera en las vacaciones

Desde acá siempre decimos que comer es una parte fundamental de cualquier viaje. Probar las delicias del lugar es tan importante como visitar museos, monumentos y plazas. Pero hoy, más que nunca, no estamos para darnos lujos. ¿Cómo hacemos entonces para deleitarnos con las comidas locales típicas sin gastar una fortuna? En esta nota, te dejamos algunos tips.

Pedir agua de la canilla (o “de grifo”)

Si lo querés probar es el morfi, ¿por qué vas a pagar una obscenidad por la bebida? En muchos lugares del mundo, se estila pedir agua de la canilla y es hasta obligación de parte del restaurant dartela, solo que no lo comunican abiertamente para no perder ganancias. OJO: no la pidas en lugares donde el agua corriente no es potable. Averiguá bien eso antes de viajar.

Llevarte la comida que te sobró

Antes, nos solía dar más vergüenza esto, ahora ya todo el mundo lo hace. Y suena lógico: si pagaste por todo el plato y no lo podés terminar, te llevás lo que sobró. Puede ser tu almuerzo del día siguiente. Cada peso, dólar y euro cuentan. Si no tenés heladera en tu habitación de hotel o en tu departamento, pedí en la recepción que te lo guarden. Seguro te dicen que sí. En ese caso, no te olvides de ponerle nombre a tu comida. Por las dudas.

Fijarte bien el tema de la propina

El tema de la propina varía mucho en cada país del mundo. En algunos hay un porcentaje mínimo obligatorio, que puede estar hasta ya incluido en la cuenta, y en otros es visto incluso como una ofensa. Así que infórmate bien antes de ir a un restaurante. Si tenés tarjeta de crédito, en la mayoría de los casos vas a poder pagar la propina incluso con la tarjeta. Eso puede ser una buena estrategia también.

Compartir platos

Hay muchos destinos que se caracterizan por servir comida en forma abundante. Buscalos porque están ahí esperándote. Eso sí: fíjate si te cobran por compartir el plato, porque muchos restaurantes lo hacen. A veces sigue siendo conveniente y a veces no.

Chequear si las cositas que te sirven para picar don gratis o tenés que pagarlas

Este ítem es CLAVE. En Portugal me pasó, cuando fui a un restaurant local, para nada turístico, que al sentarme había un platito de jamón crudo y otro de aceitunas sobre la mesa, que lógicamente yo no había pedido. Lo comimos, obvio. Y cuando nos trajeron la cuenta, nos sorprendimos al ver que nos lo habían cobrado. Fue un garrón, peor aprendimos una valiosa lección. No dar nada por sentado y no tener miedo de preguntar.

Preguntar por el menú del día o las promociones

Hay algunos restaurants que los ponen afuera en una pizarra o los incluyen en una hoja aparte dentro del menú, pero hay otros que se lo tienen bien guardadito para que pidas los platos de la carta y gastes más. Repetimos: su consulta no molesta. ¡A sacarse las dudas!

Estar atento a la letra chica

Principalmente, con respecto a dos cosas. Una es si cobran o no el cubierto. Generalmente, lo ponen en letra minúscula al pie del menú. Otra es chequear que el precio de los platos incluya IVA y que no te lo cobren aparte. Eso también debería estar detallado en el menú.

¡Esperamos que te hayan servido estas recomendaciones para la próxima vez que viajes y vayas a un restaurant! ¿Se te ocurre algún otro tip?

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