Siempre pensamos en viajar para la época de Año Nuevo, pero lo cierto es que la Navidad también tiene su encanto. Si te pinta el bajón en las fiestas y querés escaparte a algún lado, acá te dejamos algunas opciones de lugares para que pases una Navidad diferente.

Disney, Estados Unidos

El mágico mundo de Disney nos vuelve a la infancia, nos conecta con esa época en la que todo era alegría y juego, nos devuelve la capacidad de asombro. Y no hay regalo navideño más lindo que ese. Sumando los desfiles de carrozas y personajes, la hermosa decoración de cada rincón, los espectaculares shows y fuegos artificiales, vas a pasar una Navidad soñada e inolvidable. Además de ir a Magic Kingdom, no dejes de visitar los otros parques que tienen atractivos y festejos navideños que vale la pena disfrutar.

Rovaniemi, Finlandia

¿No tenés idea por qué pusimos esta ciudad en la lista de los mejores destinos para pasar la Navidad? Bueno, nada más ni nada menos que porque resulta que ahí está la casa de Papá Noel. A Rovaniemi cada año llegan miles de personas de todo el mundo para visitar el Santa Claus Village, el poblado donde está Papá Noel y sus ayudantes, así como la oficina postal donde llegan las cartas desde todos los rincones del planeta.

Además, está ubicada al norte de Finlandia y es un lugar donde el viajero podrá disfrutar del verdadero invierno nórdico cuando la noche polar solo se ilumina con la claridad que da la nieve: las auroras boreales pueden presenciarse desde cualquier punto de la localidad. Definitivamente, hay razones suficientes para ir.

Quebec, Canadá

Calles adoquinadas encendidas con lucecitas, las casas de piedra de los siglos 16 y 17 cubiertas de nieve, la alegría local y la buena comida hacen de la ciudad de Quebec, con 400 años de antigüedad, un lugar muy especial para pasar navidad.

Además, Quebec es un paraíso para los amigos del medio ambiente y los aficionados a las actividades al aire libre. Por otro lado, los amantes de las salchichas y las castañas asadas la van a pasar genial en el mercado navideño alemán. Y los más religiosos pueden visitar una exposición de nacimientos de todo el mundo. Hay de todo para todos los gustos.

San Miguel de Allende, México

La joya cultural de las colonias españolas, ubicada en el centro de México, es un lugar ideal para vivir una Navidad diferente, con procesiones alrededor de la ciudad, fuegos artificiales, piñatas, música y mucho baile en la plaza central, El Jardín.

Antes del 24 de diciembre, es probable que los visitantes se topen con María y José paseando por las calles mientras los lugareños peregrinan de casa en casa y cantan pidiendo posada en una recreación del viaje a Belén. La bebida ideal de la noche: el ponche, una mezcla hecha de frutas y Brandy.

Estrasburgo, Francia

Situada en el norte de Francia, Estrasburgo está considerada la capital de la Navidad. Este pueblo de cuento de la zona de Alsacia es uno de los lugares que no podés dejar de visitar en esta época del año. Cuenta con el mercado de navidad más antiguo de Francia, del año 1570, el Christkindelsmärik (el mercado del Niño Jesús).

Los 12 mercados diferentes de la ciudad están repartidos en las plazas más lindas. Vale la pena que visites: el Christkindelsmärik , obvio, el mercado de la Petite France (para comprar productos artesanales), el de la Place Broglie (donde hay todo tipo de artículos de Navidad y puestos de comida), el de la plaza de la Catedral (para tomar un buen vino caliente) y el de la Place des Meuniers. Además de estos mercados tradicionales, está la nueva feria navideña alternativa off, en donde hay música en vivo y una ruta de arte callejero. ¡Ya tenés toda la data!

La Valetta, Malta

Cada año, los habitantes de Malta abren orgullosos sus ventanas y a veces incluso las puertas de sus garajes para mostrar sus nacimientos al público.

A una escala mayor, el Bethlehem Ghajnsielem es un nacimiento de tamaño real que abarca más de 20,000 metros cuadrados de campos abandonados.

La aldea está habitada y animada por más de 150 actores y lleva a los visitantes a la Judea de hace 2,000 años. La decoración incluye lámparas de aceite, molinos de viento, animales pastando, clases de oficios y de folclore tradicional, una taberna y, desde luego, una gruta que alberga al niño Jesús.

El centro de Valeta también emana un animado espíritu navideño: la gente canta villancicos afuera de la catedral barroca de San Juan y hay un abrumador despliegue de luces navideñas en la calle de la República.

Núremberg, Alemania

El mercado navideño de Núremberg (Nurnberger Christkindlesmarkt) es una institución alemana que atrae a más de dos millones de visitantes al año. El Consejo del Mercado Navideño de Núremberg vigila seriamente que solo se vendan juguetes y artículos navideños tradicionales. Atenti que acá no vas a encontrar productos industriales hechos en masa.

Entre lo más destacado del mercado, está una rueda de la fortuna gigante hecha con madera tallada, un carrusel de estilo antiguo y un tren de vapor.

Los 200 vendedores seleccionados también se esmeran en decorar sus puestos, porque compiten por el premio al diseño del puesto más lindo.

Los adultos pueden disfrutar del pan especiado de Núremberg y de los tarros de vino con especias. Para los niños, está el Museo del Juguete y el Museo Alemán de los Trenes, que en realidad es un atractivo para chicos y grandes.

Praga, República Checa

No hay duda de que es una de las mejores ciudades para viajar en Navidad del mundo. Visitar la preciosa Plaza de la Ciudad Vieja con el belén, el gran árbol de Navidad y un mercado navideño enorme rodeándola es la mejor forma de empezar a disfrutar de la ciudad. Desde el 24 de noviembre al 6 de diciembre podremos ver la mayoría de los mercados como el del Mercado de la Plaza de Wenceslao, lleno de puestos de comida y de regalos navideños. Pero lo mejor de Praga es perderse por sus calles, cruzar el Puente de Carlos y recorrer Mala Strana con toda la iluminación y decoración navideña de la ciudad, terminando el recorrido del día subiendo a la torre  de la Antigua Municipalidad para tener la mejor vista de la Plaza de la Ciudad Vieja y de Praga.

Honolulu, Hawai

Navidad con sol, arena y mar no suena mal, ¿no? Lo que a Hawai le falta de nieve, le sobra en onda. Las celebraciones giran alrededor del espectáculo Honolulu City Lights, todo un mes de desfiles, música en vivo, fuegos artificiales y villancicos navideños al ritmo del ukelele.

El Shaka Santa, un Santa Claus vestido con shorts rojos y una camisa abierta, se alza orgulloso en el centro, sentado junto a su esposa Tutu Mele, quien viste un mu’umu’u, un vestido holgado tradicional, acompañados por un árbol de Navidad de 15 metros. Para que vayas practicando, te contamos la forma hawaiana de saludarse en Navidad: “Mele Kalikimaka”.

Salzburgo, Austria

Desde finales de noviembre hasta Navidad, se convierte en un buen destino para poder impregnarse de la magia de los cuentos de hadas y del espíritu navideño que se palpa a lo largo de toda la ciudad. Montañas cubiertas de nieve, arquitectura barroca y mercados navideños tradicionales hacen de Salzburgo una ciudad entrañable e ideal para viajar en familia, ya que tiene muchas actividades para niños.

Hay que probar sus castañas asadas, el Glühwein (vino caliente aromatizado con especias), la cerveza artesanal, un buen café y sus dulces más típicos: las Mozartkugel y los Nockerl de Salzburgo.

¿Tuviste la suerte de pasar Navidad en alguno de estos destinos? ¿Se te ocurre otro para agregar a la lista?

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