“Japón no es otro país, es otro mundo”

Entrevista a Sebastián Bornia, especialista de Avantrip en Japón

Primera parte

Sebastián Bornia es parte del equipo de especialistas de Europa y Exóticos. Es decir, que si pensás viajar a alguno de esos países, te puede atender él y asesorarte en lo que necesites.

Sebastián es especialista en Japón. Quisimos entrevistarlo para que nos cuente sobre este destino exótico que, últimamente, se está volviendo muy popular entre los turistas argentinos que tienen la posibilidad de hacer un viaje lejos.

Tuvimos que dividir la entrevista en dos partes, porque hay muchísima información valiosa sobre Japón. En la primera parte, Sebastián nos cuenta sobre las costumbres y curiosidades japonesas, cómo conviene moverse en el país asiático y por qué se hizo especialista en Japón.

“Fui a Japón en el 2014 con mi mujer, después de ahorrar mucho tiempo, y superó nuestras expectativas. En ese momento, era muy barato: el dólar salía 10 pesos. Te volvías loco. Estabas en Japón y gastabas para comer la mitad que en Argentina.

Estuvimos 10 días y, al año siguiente, un día vi una promoción de un vuelo, y le digo a mi mujer: ‘Hay un vuelo a Tokio por 14.000 pesos, ¿vamos?’ ‘Sí, vamos, ya me pido las vacaciones’. Resolvimos todo en un día y nos fuimos de nuevo en el 2015. Después no nos pudimos ir más, pero estamos planeando un próximo viaje”.

Nota: todas las fotos que acompañan este posteo fueron sacadas por Sebastián durante sus dos viajes a Japón.

¿Creés que hay un mínimo de días para ir a Japón? ¿Qué recomendás?

Mirá, yo las dos veces que fui, estuve 10 noches. No conozco a nadie que vaya menos de 10 noches porque es muy lejos para ir menos. Para poder estar 10 noches allá, necesitás 14 días, porque son 2 días de viaje. Generalmente, tenés que hacer una noche en algún punto intermedio. Porque tomarte un vuelo con escala cortita en el medio y seguir, significa estar 24 horas casi seguidas arriba de un avión. Y no está bueno. Entonces yo, la primera vez que fui, fui a Australia y de Australia a Japón. Y la segunda, fui a México y después seguí.

Calculo que hay personas que van solo 7 días y se quedan los 7 días en Tokio. Yo recorrí casi todo el país. Me faltó el norte, pero de Tokio para abajo, lo recorrí un montón.

¿Por qué hay que conocer Japón? ¿Qué es lo que tiene de único y especial?

Porque es uno de los destinos turísticos más interesantes que yo conozco y hablo con miles de pasajeros desde que trabajo en esto, y todos los pasajeros que fueron a Japón vieron algo que no vieron en ninguna otra parte del mundo. Muchos de esos pasajeros son gente muy viajada y me dicen: “Mirá, yo conozco Europa, Estados Unidos, Australia, India, pero Japón es distinto a todo. En Europa capaz vos vas a diferentes países que se parecen, con una arquitectura similar… Japón es el futuro. Vos estás ahí y sentís que estás en el futuro: Japón no es otro país, es otro mundo. Todo es distinto. Todo a lo que nosotros estamos acostumbrados. Todo es al revés. Su sistema de pensamiento es al revés.

En Japón subís al colectivo por atrás, bajás por adelante y lo pagás cuando te bajás. En Japón, en una escalera mecánica angostita que sube, hay una línea que separa a la gente que puede estar parada (la que está sobre la izquierda) y la que puede circular, que es sobre la derecha. Al revés que acá. Y si vos estás parado en la escalera mecánica del lado derecho, te llevan puesto. Ellos piensan que las reglas están para ser cumplidas y tienen que vivir en armonía para organizarse bien, porque hay mucha gente y poco espacio, están todos amontonados. Tienen que vivir en un descontrol controlado. Y a cualquier occidental le asombra cómo viven.

Te vas a sentar a comer a un bar, tienen muchas máquinas expendedoras de comida. Vos entrás, ponés tu moneda, seleccionás el menú, te sentaste y en un minuto, el tipo te está trayendo la comida. Y vos decís: “¿En qué momento?” Está todo preparado, todo se hace con turno, en horario. El tren se retrasa 2 minutos y es una deshonra para los japoneses. Está todo tan perfecto, que te sentís bien enseguida. Igual hay gente que eso no le gusta, que dice “Nunca más en mi vida iría a Japón”, pero la verdad es que son los menos.

¿Pero vos por qué creés que les pasa eso? Tal vez mucha gente teme viajar a Japón y no entender nada… O no entendió nada y por eso no quiere volver. ¿Es difícil manejarse allá con el idioma, por ejemplo?

La mayoría de la gente joven habla inglés. En la mayoría de los lugares turísticos, la gente habla inglés, así que en ese sentido no tenés problema. Tal vez si tomás un taxi, ahí sí: porque los taxistas no hablan inglés. Así que si no sabés nada de japonés, podés tener un problema. Tenés que saber decirle al menos adónde querés ir o decírselo por escrito. Nosotros, por ejemplo, nos imprimíamos los mapas donde queríamos ir o los teníamos marcados ya en el teléfono con una captura y le señalabas el lugar donde ibas y listo.

¿Y en el supermercado?

En la mayoría, no hay seres humanos en los cajeros. Pagás en máquinas. Y lo mismo pasa en las verdulerías, con sistemas más “simples”. Vos elegís lo que querés y dejás la plata en una lata cuando te vas. Alguno capaz se quiere hacer el vivo y llevarse alguna fruta sin pagar y, de repente, te pescan porque hay cámaras en todos lados. Millones. No hay policía en la calle. La policía está en pequeñas cabinas en las esquinas y desde ahí ven todo con las cámaras. Yo crucé una calle en rojo, a las 3 de la mañana, era una calle donde no había nadie, y, de repente, salió un policía, no sé de dónde, y me tocó el silbato para advertirme que no cruzara. Y capaz viene un hombre de 70/80 años y cruza, y el policía le hace una reverencia. Porque los más grandes son los que tienen permiso. Vos no podés fumar en la calle, pero un tipo grande sí. Es como que tienen impunidad.

¿Y qué otras cosas recomendás NO hacer?

No podés hacer nada que esté fuera de las normas. Allá no existe la “avivada criolla”, las cosas son como son. Por ejmplo, no podés hablar en los colectivos ni en los subtes. Vos subís a un subte y nadie habla. La gente no habla entre sí, está callada. Y vos, argentino, entrás todo exaltado hablando y la gente te mira. Nosotros con mi mujer tratábamos de no hablar, de adaptarnos. Y en un colectivo, vimos cómo un señor les pedía a unos chicos que se callaran.

Ellos tienen como un contrato social que todos respetan. Usan barbijos para no contagiar. Si vos estás resfriado, te ponés un barbijo. Al revés de lo que nosotros haríamos: “Me pongo el barbijo para no contagiarme”.

Otra particularidad es que en los trenes y subtes, hay vagones exclusivos para mujeres, porque en una época a las mujeres las manoseaban. Tampoco hacen todo bien, no son perfectos.

Como en México DF. Hablando de subtes, la red de subtes es gigante, ¿no? Es la más grande y usada del mundo.

Sí, es impresionante la red de subtes y trenes y es muy fácil de utilizar. Tenés que ir estudiado, es un destino sobre el que tenés que investigar. El que va a Japón es un pasajero muy particular que va sabiendo lo que quiere ver, va estudiado. No dice “Voy así nomás, voy por ir”. Nosotros, en los dos viajes, nos perdimos una sola vez en el subte. Porque te vas fijando en el mapa.

Hay un pase, el Japan Rail Pass. Ahora se puede comprar allá en Japón, antes sólo se podía comprar online.

¿Y vale la pena? Estuve viendo los precios. 7 días – 220 euros. 14 días – 352 euros y 21 días – 450 euros.

Sí, vale la pena. Es fundamental. Pensá que 220 euros son 7.000 pesos, más o menos. Tenés una semana libre para viajar con un montón de trenes, subtes, colectivos y un ferry.

Ah, ¿incluye todo eso?

Sí. Y conviene. Si vos te querés ir de Tokio a Kyoto, ponele, que son dos de las ciudades principales, tenés más o menos 500 kilómetros. Un tren de alta velocidad, que tarda dos horas, comprando el pasaje ahí, te sale 200 dólares ida y vuelta. Y con ese pase, te movés libremente por todo Japón, es decir, en todas las ciudades. Y es ilimitado, podés usarlo las veces que quieras.

Yo realmente recomiendo sacar el pase. A nosotros nos re sirvió para recorrer mucho. Estuvimos en Tokio, Kyoto, Hiroshima, Osaka. Todas las ciudades importantes las recorrimos.

Y para tener una referencia, un pasaje en subte cuánto sale. ¿Tienen pases de un día como en Londres por ejemplo?

No, no vimos pases de un día en el subte. Pero un viaje en subte ponele estaba entre 2 y 3 dólares, dependiendo del recorrido. Sí había pases diarios de colectivo, que costaban 5 dólares y vos los podés usar todas las veces que quieras en todas las líneas. Igual, son pocas las ciudades donde te manejás en colectivo.

Viajar en colectivo es muy pintoresco, hay que hacerlo al menos una vez. Los colectiveros están todos con guantes, una gorrita, un traje. Es una cosa de locos. Vos subís y ves como un dibujito. Y los colectivos paran en todas las paradas. Vos no necesitás tocar un timbre o decirle al tipo que pare, el tipo va a parar aunque no baje nadie. Y saluda a cada pasajero que baja. Si bajan 20 personas, saluda a 20 personas.

¿Y cómo son los japoneses con los turistas?

Muy amables. Si vos vas con un mapa por la calle, se te acercan a ayudarte. Un tipo se fue con nosotros como 5 cuadras para mostrarnos dónde era la estación de subte y bajó y nos ayudó a sacar el boleto. Es decir, habrá perdido media hora de su vida por ayudarnos… Japón es un destino fantástico, yo se lo recomiendo a todo el mundo.

Hay algo copado para los turistas en Tokio, que son guías gratuitas en español. Vos avisás por mail que vas, les decís qué querés conocer, y ellos te arman el itinerario. Y si no tenés ninguna preferencia, ellos se encargan de elegir por vos. Y vos les pagás a los guías voluntarios los viáticos y la comida.

¿Es caro Japón? ¿Cuánto sale comer, por ejemplo?

Nosotros en su momento gastábamos en todo el día entre 10 y 15 dólares cada uno para comer. Si algún día querías darte un gustito, 20, pero no más de eso.

Una guía turística en Tokio nos llevó a comer a un lugar que tenía un menú completo con bebida, postre y un montón de platos y nos salió menos de 10 dólares. Ahora, si vos querés ir a un restaurant lujoso, es carísimo. Un poco como en todos lados, en Europa o Estados Unidos pasa lo mismo. Comer al paso es barato, comer en restaurantes más “premium” es muy caro.

Bueno, la pregunta siguiente te la hago, sobre todo, porque a mí me gusta mucho comer, je. Además del sushi y el pescado, ¿qué otras cosas recomendás probar en Japón?

¡De todo! Ellos comen muchas sopas. Cuando fuimos en primavera, había días que hacía frío y comíamos muchas sopas. El Ramen, por ejemplo, que está bastante de moda acá, es una sopa. Muchas veces comés y no sabés bien qué tienen. Y es muy difícil entablar un diálogo para preguntar en los locales tradicionales. Nuestro inglés es limitado. También hay muchas clases de verduras y de algas. Comen muchas algas también. Y todo va acompañado de arroz.

La carne también era muy rica, comen mucho cerdo. En Kyoto había muchos puestos que vendían como unas brochettes con pollo y un montón de verduras que estaban buenísimos.

La comida en general me pareció muy rica. Lo único que no me gustó, una vez que comimos sushi en Okinawa, era un calamar crudo que nos dieron. Y en todos lados te dan ese jengibre que no tiene gusto a nada, parece jabón, y en realidad sirve para limpiar el paladar. Sushi no comimos tanto igual. Fuimos una vez a un lugar muy copado, que nos llevó un amigo que vive en la ciudad de Nagoya. Un restaurant de sushi giratorio,  era fantástico. Te sentás en una mesa, tenés una pantalla táctil y al lado tuyo gira una cinta, constantemente con comida. Vos tenés un número de mesa y los platos pasan. Si los platos que pasan no tienen número asignado, los puede agarrar cualquiera. Y si vos querés algo en particular, lo marcás en la pantalla y viene tu plato en la cinta con tu número de mesa.

Y los japoneses no comen rolls, ese es un invento que hicieron después de la guerra porque había hambre y se vendía en la calle, como algo barato. Los japoneses comen sashimi (pescado crudo solo) o a lo sumo, niguiri (las piezas de pescado con arroz).

¿Y cosas dulces?

No probé muchas, no nos ganan. Hay unas panaderías que venden cosas ricas, están los pokis, que comen mucho los chicos, que son finitos como sahumerios, pero de chocolate.

Esperamos que hayas disfrutado de la primera parte de esta entrevista. En la segunda, Sebastián nos cuenta sobre los lugares que no te podés perder en Japón, en qué momento conviene viajar y qué cosas tenés que llevar sí o sí en la valija. ¡No te la pierdas!

Si estás pensando en viajar a Japón, comunícate al 0810-222-0741, seleccioná la opción “Exóticos” y pedí por Sebastián Bornia. Te va a saber asesorar mejor que nadie 😉

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