Primera parte

El dólar sigue subiendo y con él, nuestra angustia viajera. Pensamos que nunca más volveremos a encontrar vuelos baratos a destinos que soñamos visitar… pero no nos desalentemos. Tal vez sea tiempo de cambiar el foco de la búsqueda: porque hay lugares que siguen teniendo vuelos baratos y son maravillosos. Tal vez sea tiempo de recorrer nuestro hermoso país. Hace poco sacamos una nota, Argentina secreta, con paisajes naturales increíbles y no tan conocidos. Hace poco también fue el turno de Bariloche. Y hoy le toca al Norte argentino.

Ya hace algunos años el NOA se sumó a la lista de “clásicos” destinos argentinos, junto a Cataratas, Bariloche (y aledaños), Calafate y Ushuahia. La verdad es que cada uno de esos lugares tiene su encanto y merece ser visitado al menos una vez en la vida, pero la ventaja que tiene el Norte argentino es que es más barato que todos los demás. Es cierto que a medida que se popularizó, el NOA fue aumentando sus precios, pero así y todo sigue siendo una opción económica (y fabulosa).

Siempre aparecen promos con vuelos baratos a Salta y desde ahí podés moverte para abajo (a Tucumán) o para arriba (a Jujuy).

En esta nota te dejamos un listado absolutamente caprichoso sobre los imperdibles de Tucumán, Salta y Jujuy para que tengas como referencia. Tuvimos que dividir la lista en dos porque hay tantos lugares tan hermosos para conocer en el NOA que no nos entraba todo en una sola nota. Así que acá está la primera parte:

Tafi del Valle

Empezamos el recorrido imaginario desde abajo hacia arriba. Si conseguiste vuelos baratos a Salta, podés alquilar un auto o tomarte un micro hasta Tafi, la puerta de entrada a los valles calchaquíes. Son exactamente 314 km. Pero si manejás tomate tu tiempo para hacerlo tranquilo y de día porque el camino es sinuoso y muchas veces hay niebla. Justamente lo lindo de llegar en auto o micro además es que, por la altura, vas a poder admirar las nubes entre las montañas.

El paisaje de Tafi es distinto a todo lo que vas a ver después. Porque es verde. Más adelante vas a admirar decenas de colores maravillosos, pero no vas a encontrar el de la vegetación de Tafi. Te recomendamos salir a caminar, bordeando los ríos, lagos y arroyos. También tenés la opción de hacer cabalgatas, deportes acuáticos y, para los más audaces, parapente.

Con respecto a la vida cultural, hay dos lugares que vale la pena conocer: el Museo Jesuítico La Banda y la Casa del Duende. En el primero vas a poder admirar valiosas piezas arqueológicas, pinturas de la escuela cuzqueña y mobiliario de la época jesuita; si vas, no te olvides de visitar la capilla ubicada en la parte de atrás al acceso principal.

La Casa del Duende es un museo que representa los mitos y leyendas de la cosmovisión indígena a través de sus fantásticos personajes. Muy interesante.

No podés irte de Tafi sin probar su especialidad, los quesos, producidos por los jesuitas desde el siglo XVII. Suelen quedar bien acompañados por algo dulce (cayote, higo, miel o nueces) y con una buena copa de vino, obviamente. Si sos muy fan, te sugerimos ir en febrero para la Fiesta Nacional del Queso.

Amaicha

A sólo 50 km de Tafi, vas a toparte con Amaicha del Valle, la comuna que se jacta de tener el mejor clima del mundo. De hecho, en la plaza principal del pueblo, hay un cartel que dice que hay 360 días de sol al año. Se ve que cuando fui tuve mucha pero mucha mala suerte, porque me tocaron 2 días nublados…

En fin, más allá del clima, Amaicha es un lindo pueblo con un hermoso e impactante museo, el de La Pachamama, que merece ser visitado.

Fue diseñado por el pintor, escultor y artesano autodidacta Héctor Cruz en 1996. En 10.000 m2 vas a encontrarte con un sinfín de maravillosas esculturas realizadas con rocas de la región que representan a la Pachamama (Madre Tierra), al Inti (dios Sol), a Quilla (la diosa Luna), a la víbora bicéfala de la cultura awada, al guerrero de la luna y a la mesa de los 12 caciques entremezclados con cardones y cactus, típicos de la zona.

El museo cuenta además con vas a encontrarte con salones de Geología, Antropología y Ciencias Naturales y con una sala de exposición de pinturas, esculturas y tapices con motivos religiosos, culturales y sociales de las diferentes tribus que habitaron el Valle Calchaquí.

Otras cosas que se pueden visitar en Amaicha son: el dique los Zazos, la feria de artesanos de la plaza principal o el observatorio astronómico de Ampimpa.

Las Ruinas de los Quilmes

Los restos del mayor asentamiento precolombino de nuestro país quedan a pocos kilómetros de Amaicha. Esta ciudad-fortaleza fue construida en el siglo X, alcanzando un gran desarrollo sociocultural y agrario a lo largo de los años, que fue interrumpido en 1667, cuando los Quilmes fueron derrotados por los españoles. Luego de su rendición y debido a que los españoles no lograron someterlos, fueron obligados a recorrer mil kilómetros a pie sin agua ni comida. Se estima que de los más de 2600 sobrevivientes que partieron, solamente llegaron 400 a los bañados de la entonces ciudad de Santa Cruz de Quilmes a orillas del Río de La Plata (que luego devino en la actual ciudad de Quilmes en el Sudeste del Gran Buenos Aires en honor a esa peregrinación). Luego la gran mayoría terminó muriendo poco después por enfermedades pulmonares porque no conocían las hierbas medicinales locales para sanarse.

Cafayate

Seguimos nuestro recorrido imaginario y viajamos desde Amaicha a Cafayate. Si estás en auto, llegás en una hora, queda a menos de 70 km y, durante ese trayecto, vas a estar cruzando de Tucumán a Salta por la ruta 40. También hay colectivos y camionetas que salen varias veces al día.

En Cafayate tenés que hacer dos cosas sí o sí:

  • La excursión de la Quebrada de las conchas

Con la empresa que quieras y desde donde quieras (también podés contratar esta excursión saliendo desde Salta Capital, aunque queda bastante más lejos), pero tenés que hacerla.

La Quebrada de las Conchas es una reserva natural con espectaculares formaciones rocosas de muchos colores (predomina el rojizo pero hay de todo) y cada una fue correspondientemente bautizada, por supuesto: La Garganta del Diablo (sí, se llama como la de Iguazú, hay que ir renovando los nombres de las atracciones turísticas, atenti), El Anfiteatro, El Fraile, El Sapo, las Ventanas y Los Castillos, entre otras. Vale la pena ir en una excursión porque te van contando las particularidades de cada una de estas atracciones. El Anfiteatro, por ejemplo, tiene una acústica excelente y fue escenario de muchos conciertos (Mercedes Sosa cantó varias veces ahí gratis y la Filarmónica de Salta también).

  • Visitar los viñedos

Si pensás en vino argentino, tal vez se te vengan Mendoza o San Juan primero a la cabeza, peeeero el vino salteño también tiene lo suyo. Cafayate está repleto de viñedos y bodegas que vale la pena recorrer. Te recomendamos ir a la que lleva su nombre (el vino blanco de bodega Cafayate está buenísimo), a San Pedro de Yachocuya, a Piatelli, a Nanni… la verdad es que hay muchas y muy buenas bodegas. Si sos un amante del vino, te conviene hacer averiguaciones previas detalladamente, ya que algunas cuentan con degustación gratis, pero otras, como Yachocuya o Piatelli, te cobran (¡en dólares!) y te ofrecen un almuerzo gourmet por pasos junto a la degustación de vinos. En esos casos, si decidís ir en grupo o en familia numerosa, es conveniente reservar.

Salta Capital

Si aprovechaste los vuelos baratos a Salta capital, vale la pena que te quedes al menos 2 días para recorrerla. Es una ciudad muy linda (le hace honor al apodo de la provincia).

Podés empezar por ir a la Plaza 9 de julio, la principal, que conserva un pintoresco estilo colonial y está repleta de ceibos, jacarandas y palmeras. En los alrededores de esta plaza vas a encontrarte con varios de los edificios más importantes de la ciudad: el Cabildo, la Catedral, la Iglesia de San Francisco y el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM). Estos últimos dos son imperdibles. La Iglesia de San Francisco (la de la foto) es uno de los íconos de Salta, por sus llamativos colores y porque tiene el campanario más alto de Sudamérica (mide 54 metros). El MAAM fue creado para resguardar, estudiar y difundir el hallazgo de los “Niños del Llullaillaco”, uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de los últimos años. Resulta que en 1999 fueron hallados 3 niños incas congelados en la cima del volcán Llullaillaco, ubicado en el norte de la cordillera de los Andes, en la frontera entre Chile y Argentina, a 6.700 metros de altura. Y junto a ellos, cerca de 150 objetos más que confeccionan su ajuar. Por los estudios realizados, se supo que los niños vivieron hace más de 500 años, durante el apogeo del estado Inca, poca antes de la llega de los españoles, y que habrían sido enterrados vivos, siguiendo los pasos de un ritual de sacrificio. Esa es la razón por las que habrían sido traídos a este lugar sagrado desde el actual territorio de Perú (donde habitaban los incas en ese momento) Una historia sumamente interesante, donde vas a poder descubrir las particularidades del gran Imperio Inca y la explicación de sus ritos. Andá.

Otras cosas que te recomendamos hacer en Salta Capital son:

  • Subir al Cerro San Bernardo con el teleférico (para tener una vista panorámica muy bella de toda la ciudad) y aprovechar para conocer el pintoresco Convento San Bernardo.
  • Visitar el barrio de San Lorenzo, que está a sólo 10 minutos de la capital y a aprox. 1500 metros sobre el nivel del mar, enclavado en la selva de las yungas. Es un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza, la tranquilidad, comer comida tradicional y hacer actividades al aire libre, como montar a caballo o simplemente refrescarte en sus piletas naturales.
  • Meterte a escuchar música y bailar en cualquier peña sobre la calle Balcarce.

Cachi

Si te tomás el micro que va desde Salta Capital hasta Cachi tal vez nos odies un poco. El camino es agotador, pero vale la pena absolutamente. Cachi es un pueblito hermoso, con la típica plaza principal de pueblo rodeada de los edificios más importantes. Tenés que visitar la iglesia de San José, de la época colonial española: una belleza. Cerca de ahí también podés ir al Museo Arqueológico de Cachi Pío Pablo Díaz, que alberga objetos de los yacimientos de la zona, algunos de los cuales tienen 10.000 años de antigüedad. Al noroeste se encuentran las montañas cubiertas de nieve del Nevado de Cachi, que pueden verse desde el pueblo. Y, para lo último, lo mejor: visitar el cementerio de Cachi. Por algo lo pusimos entre los 5 cementerios del mundo que no te podés perder. Como decíamos en esa nota, en general, todos los cementerios del norte argentino se caracterizan por dos cosas: vistas increíbles y escenarios siempre coloridos, porque las lápidas están decoradas con flores de papel maché. Pero el de Cachi tiene la vista más espectacular de todas. Y te recomendamos que vayas al atardecer.

Aquí cerramos la primera parte de nuestra lista para que no tengas que leer taaaanto de un tirón. La maravillosa provincia de Jujuy nos quedó para la segunda parte, en la que te vamos a contar sobre Tilcara, Purmamarca, Salinas Grandes (que abarcan parte de Salta y parte de Jujuy), Humahuaca e Iruya. ¿Conocés algún otro lugar para agregar a esta lista? Mientras tanto, ya podés ir buscando vuelos baratos a Salta.

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