El trío amado del norte argentino II: Salta y Jujuy

Segunda parte

Segunda parte

Decimos escribir sobre el norte argentino porque en estos tiempos difíciles para tod@s, donde encontrar pasajes baratos al exterior se torna cada vez más complicado, creemos que está bueno poner en valor el bello país en el que vivimos y recorrerlo. Y siempre tenemos vuelos baratos a Salta. Y desde allí, para arriba o para abajo, hay muuuchos lugares por visitar; tantos, que no nos entraron en una sola nota.

La semana pasada sacamos la primera parte del maravilloso NOA y nos concentramos en Tucumán y Salta: destacamos Tafi del Valle, Amaicha, las Ruinas de los Quilmes, Cayafate, Salta Capital y Cachi. En este segundo capítulo, vamos a escribir sobre Jujuy y un pueblo imperdible de Salta: Tilcara, Purmamarca, Salinas Grandes (que abarcan parte de Salta y parte de Jujuy), Humahuaca e Iruya.

Tilcara

Este pueblo jujeño es conocido sobre todo por el Pucará de Tilcara, los restos reconstruidos de una fortaleza prehispánica ubicada en lo alto de una colina. Fue un lugar ideal para que los aborígenes tilcaras se pudieran defender de los ataques. En el Pucará vas a encontrar varios barrios de viviendas, corrales, una necrópolis y un lugar para ceremonias sagradas, entre otros espacios.

Sin embargo, en nuestra humilde opinión, este no es el mayor atractivo de Tilcara (de hecho, nos impactan más las ruinas de los Quilmes, que son originales). Creemos que lo mejor de Tilcara está en su vida cultural, en las peñas nocturnas. Y les recomendamos fervientemente visitarla durante los meses de enero y febrero, durante la época de carnaval.
Lo primero que hay que hacer para comenzar los festejos es desenterrar al diablo del carnaval, un pequeño muñeco que simboliza al sol, quien para los locales es el encargado de fecundar la tierra (Pachamama).

La fe religiosa se fusiona con las creencias populares y lleva a que en el centro y en los alrededores del pueblo comiencen los esperados y excéntricos festejos.
Porque el carnaval es precisamente eso: descontrol, alegría y diversión que llega con el verano y con su época de lluvias. El agua abunda y vale mojarse, aunque sea de noche o haga fresco. La gente abre las puertas de sus casas y tod@s aprovechan la ocasión para disfrazarse con coloridos trajes y disfrutar de las fiestas. Es una experiencia única, así que si pueden, no se la pierdan.

Purmamarca

Acá sí es absolutamente cierto que lo más extraordinario de Purmamarca es lo más conocido: el cerro de los Siete Colores, aunque es verdad que no entendemos del todo el nombre (nosotros vemos más de 7 colores, ¿ustedes? ¿Se fijaron en la foto de portada de este posteo?).

El cerro fue originado alrededor de ¡¡¡75 millones!!! de años atrás. Está conformado por sedimentos marinos, lacustres y fluviales que fueron depositándose en la zona durante siglos.

Así que una vez que hayan sacado los vuelos baratos a Salta, tienen que incluir al Cerro de los Siete colores en su lista de imperdibles. No puede faltar.

Es un placer ir caminando por las polvoreadas calles de Purmamarca porque, con ese fondo, todo se vuelve mágico. Si van, visiten el cementerio, que está ubicado sobre una colina, decorado con flores coloridas de papel maché (algo típico de todos los cementerios del NOA, como les comentamos en la primera parte cuando hablamos del pueblo salteño de Cachi).

Desde Purmamarca, pueden ir hasta las Salinas Grandes, un lugar que deberían visitar si llegaron hasta ahí.

Salinas Grandes

La primera aclaración que debemos hacer es que las Salinas Grandes abarcan parte de la provincia de Salta y parte de la provincia de Jujuy (esta aclaración resulta necesaria porque muchas veces hay confusiones, enojos y agresiones al respecto).

La segunda es una orden: VAYAN. Salvo que hayan tenido la suerte de visitar el salar de Uyuni (en Bolivia), nunca vieron nada igual.

El origen de las Salinas Grandes de Jujuy y Salta data de millones de años atrás. El salar se cubrió de aguas con gran cantidad de sales provenientes de la actividad volcánica. La evaporación paulatina de esas aguas saladas dio origen a este salar que posee una costra de ¡30 cm! y tiene una extensión de 212 km² (para que tengan una referencia, el salar de Uyuni tiene 10.582 km², una bestialidad. Ya vamos a escribir un posteo sobre Bolivia…).

Cuando vayan (porque quedamos en que tienen que ir), lleven sí o sí:

– Anteojos de sol: los rayos reflejan en el salar y es realmente molesto.

– Protector solar y sombrero/gorro: no hay ni un ápice de sombra.

– Cámara de fotos: si le meten onda, pueden sacar unos fotones muy divertidos en ese tremendo escenario, donde el suelo se mezcla con el cielo (y ni hablar si tienen la suerte de encontrar zonas con un poco de agua y las nubes se reflejan en el salar).

– Agua o alguna bebida hidratante. Seguramente se queden varias horas y les va a agarrar sed (hay algunos vendedores de bebidas en las inmediaciones, pero los precios son altos, así que mejor que lleven ustedes algo para tomar).

– Si son de apunarse (o ya se apunaron en algún momento del viaje) lleven hojas o té de coca o cualquier otra cosa que los ayude con eso. ¡Las Salinas están a más de 4000 metros de altura!

Humahuaca

Este pueblo es la entrada a La Puna jujeña y se encuentra a casi 3.000 metros de altura, rodeado de bellísimos cordones montañosos que forman parte de la famosa Quebrada de Humahuaca. El nombre viene de los antiguos pobladores del lugar, los omaguacas.

En el centro, frente a la plaza principal, se encuentra el impactante Monumento a los Héroes de la Independencia, construido por el escultor Ernesto Soto Avendaño para homenajear al Ejército Argentino del Norte y los Escuadrones gauchos que lucharon por la independencia en la conocida como “Guerra Gaucha”. Si suben las escalinatas, van a tener una vista panorámica muy linda de todo el pueblo. Y si quieren seguir viendo pintorescos cementerios norteños, detrás del monumento se encuentra el de Humahuaca con la hermosa quebrada de fondo.

Frente a la plaza principal, también van a ver el Cabildo y la Catedral (disposición típica de pueblo), construida en 1631, que posee un altar bañado en oro, aunque nos parece más linda de afuera que de adentro.

No dejen de conocer la noche de Humahuaca, que se pone buena con peñas y algunos bares con onda donde suelen tocar bandas en vivo.

Y fundamental, saquen pasaje a Iruya.

Iruya

Otro lugar en la lista de imperdibles que deberían anotar cuando tengan los vuelos baratos a Salta en la mano: Iruya.

Cuando sacás el pasaje a Iruya, es muy común que te den un papel con “Información importante” con sugerencias para el posiblemente complicado viaje, donde es probable sufrir contratiempos debido al precario estado de los caminos. Ejemplos:

-“El viaje que en condiciones favorables se hace en tres horas, se retrasa todo el tiempo que demanden los trabajos para reestablecer el paso en caso de que sea necesario. Las tareas se hacen manualmente a pico y pala”.

Con lo cual, llévense algo para entretenerse en el viaje, comida y bebida por si están muchas horas arriba del micro.

-“Si las lluvias se producen durante la tarde o noche, los servicios pueden suspenderse sin previo aviso por razones de seguridad”

Esto quiere decir que te conviene tener un par de días de yapa para ir a Iruya porque si tenés planificado viajar un determinado día y llueve, capaz te quedás sin conocer este maravilloso pueblo.

-“Viaje con poco equipaje y calzado apropiado para caminar por terrenos pedregosos (NO OJOTAS).

Bastante claro el mensaje, ¿no?

Ustedes se preguntarán si, teniendo todas estas posibles complicaciones por delante, vale la pena ir a Iruya. La respuesta es ROTUNDAMENTE SÍ.

El viaje en micro a Iruya es 100% turismo aventura. Si les gusta la adrenalina, la van a pasar bomba. Curvas imposibles, caminos de piedra gigantes, cruces de río, ¡hay de todo! Además, de yapa, si les toca ir con gente copada en el micro, tal vez se pongan a cantar canciones de cancha motivadoras para alentar al conductor. ¡Una gran y única experiencia!

Y si no fueron capaces de disfrutar del viaje (y lo sufrieron, cosa que puede pasar, por supuesto), cuando lleguen a Iruya se les pasa todo. Posta. Está ubicada a casi 2800 m sobre la Sierra Victoria, así que vas a tener el efecto visual de creer que es un pueblo colgado de la montaña formando una especia de isla, porque está rodeado de los ríos Milmahuasi y Colanzulí. Es realmente impactante (como pódés ver en la foto, aunque la foto no le hace justicia al lugar).

¿Qué tienen que hacer en Iruya? NADA. Eso es lo mejor de todo.

Pueden caminar, visitar (si les dan ganas) la pintoresca iglesia que van a ver apenas ingresen al pueblo, perderse por sus callejones y subir hasta el Mirador de la Cruz y admirar la increíble vista que van a tener desde una precaria y hermosa cancha de fútbol. Sí, debe ser la mejor vista del mundo desde una cancha de fútbol (peleando tal vez mano a mano con la del Mónaco).

Una última sugerencia: si les ofrecen hacer trecking a San Isidro, un mini pueblito muy lindo que está a unos 8 km de Iruya, NO LO HAGAN EN EL DÍA. Es decir, háganlo pero quédense a dormir en San Isidro (que de hecho, lo más especial que tiene es que a la noche casi no hay luz eléctrica, entonces se pueden admirar las estrellas) porque el camino de ida es muy exigente: la salida es a las 7 AM y el recorrido es agotador, con muchas subidas y con la inminente posibilidad de que tengan que mojarse hasta arriba de la rodilla para cruzar ríos (que si está fresco, puede ser algo poco agradable). Llegás ahí muy cansad@, te quedás un par de horas y antes de que se haga de noche, tenés que volver. La bajada es más fácil porque justamente es en bajada, pero resulta sumamente innecesario hacer todo el mismo día cuando pueden hacerlo tranqui y disfrutarlo más. Así que si no disponen de dos días para ir a San Isidro, les recomendamos, con conocimiento de causa, que no vayan y se queden a disfrutar de Iruya.

Bueno, aquí llegamos al final de este posteo doble sobre el Norte Argentino. Recuerden que pueden leer la primera parte acá. Esperamos que lo hayan disfrutado y que nos cuenten alguna experiencia si ya estuvieron ahí. Y si aún no fueron, busquen pasajes baratos a Salta lo más pronto posible. El NOA es un destino infalible.