El lado B de Río de Janeiro

Si tenés en mano tus pasajes a Río de Janeiro, esta nota te puede interesar. Y si no, también. En otro posteo, ya te dimos nuestro top 5 de cosas para hacer en la cidade maravilhosa, los clásicos infaltables. Esta vez queremos mostrarte el lado B de Río.

Visitar el barrio Santa Teresa

Conocido como el Montmartre carioca, es el barrio de los artistas. La mayor atracción de la zona es el bondinho, el último tren eléctrico que circula en todo Brasil, que cruza los arcos de Lapa y sube por el morro para internarse en Santa Teresa. Tiene arquitectura de perfil colonial y conserva muchos edificios antiguos construidos en el siglo XVIII. Su vida social se concentra en el Largo dos Guimarães, donde vas a encontrarte con muchos bares y restaurantes pintorescos.

Ir a Barra da Tijuca

Seguramente cuando les contaste a tus amigos que tenías vuelos a Río de Janeiro, te recomendaron ir a la playa de Barra da Tijuca. Queda en el costado oeste de la ciudad y es de muy fácil acceso en transporte público gracias a las remodelaciones que se hicieron para los Juegos Olímpicos de 2016.

La playa se extiende por más de 20 km y sus aguas son ideales para practicar deportes acuáticos.

Pero además de la playa, esta zona tiene otro atractivo especial: Floresta da Tijuca, el bosque urbano más grande del mundo. Te recomendamos pasar por el parque Lage, ubicado a los pies del Cerro de Corcovado, donde está el Cristo Redentor.

Pasear por Botafogo

Antes era un lugar “de pasada”, pero ahora se transformó en el barrio bohemio de la ciudad, lo llaman el Soho carioca. Si buscás un bar con onda y no tan turístico, ahí vas a encontrar muchas opciones.

Tal vez lo conocés por la clásica postal de la bahía con los veleritos y el Pan de Azúcar de fondo. Una imagen recurrente cuando estás buscando vuelos a Río de Janeiro. Dato: si vas a la terraza del shopping de Botafogo, vas a tener unas vistas espectaculares dignas de encuadrar.

Recorrer los museos de Río de Janeiro

El Museo de Arte Moderno de Río, el MAM, es el referente cultural de los cariocas y, quizás, de todo Brasil. Acá vas a encontrar todo tipo de creaciones artísticas de artistas locales consagrados y promesas del arte brasileño. Además, el edificio mismo es sorprendente, la obra más conocida del arquitecto Afonso Eduardo Reidy.

Otro museo que vale la pena visitar es el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói. Diseñado por el genial Oscar Niemeyer, está situado en un pequeño risco en la bahía de Guanabara y es una delicia para los sentidos. Sus formas sinuosas invitan a la exploración de algunas de las exposiciones más innovadoras y creativas de Brasil. Un lugar maravilloso.

Por último, está el Museo Nacional de Bellas Artes, que abrió sus puertas en 1937 y todavía hoy alberga la colección de arte brasileño más completa del país. Con más de 20.000 piezas que van del arte clásico a las vanguardias brasileñas, acá vas a aprender sobre la historia de Brasil a través de los ojos de sus artistas más destacados.

Conocer el Monasterio de São Bento

El complejo arquitectónico del Monasterio de São Bento es uno de los más antiguos de la ciudad que aún sigue en pie, así que ya sólo por eso merece una visita. Tiene un interior sorprendentemente decorado, lleno de frescos, imágenes y maderas talladas recubiertas de oro.

Ideal que lo visiten un domingo por la mañana para poder escuchar la misa con cantos gregorianos que se realiza a las 1o y que hizo famoso a los monjes benedictinos del monasterio.

¿Te dieron ganas de ir a la cidade maravilhosa?