Israel, Israel, qué bonito es Israel

Israel es un país que te sorprende. Hay que dejar todos los prejuicios de lado y animarse a visitarlo. En esta nota, te vamos a contar por qué.

Porque HAY QUE conocer Jerusalén

Sí, creo que es un deber de toda persona en este mundo. Esta ciudad es impresionante. Tuve la suerte de viajar mucho y puedo decir con total certeza que nunca sentí la energía que sentí en Jerusalén. Caminar por la ciudad vieja es caminar por la historia de la humanidad. Los 3 máximos símbolos de las 3 religiones más profesadas del mundo están prácticamente uno al lado de otro. El Santo Sepulcro, punto exacto donde se produjo la Crucifixión, sepultura y Resurrección de Cristo; La Mezquita de Al-Aqsa, desde donde los musulmanes dicen que Mahoma ascendió a los cielos, y El Muro de los Lamentos, que es el lugar más sagrado del judaísmo. La gente se junta ahí a rezar y a dejar deseos en sus paredes. Cuando lo vi, empecé a llorar sin razón alguna. La energía que se percibe ahí es indescriptible. Vayan.

Otro lugar que vale la pena visitar es el Museo del Holocausto. Eso sí: llevate muchos pañuelitos porque vas a necesitarlos seguramente. Es muy fuerte todo lo que se ve. Y podés averiguar si un conocido tuyo pasó por un campo de concentración porque tienen todos los registros disponibles.

Porque Tel Aviv la rompe

Tel Aviv es una ciudad hermosa, que tiene un poco de todo. Una rambla muy linda que rodea la costa mediterránea; mucha vida cultural; una arquitectura moderna (hay una “Ciudad Blanca” compuesta por más de 4000 edificios con diseño Bauhaus); buena gastronomía; un estilo de vida cosmopolita y alta movida nocturna. Por eso, es uno de los destinos más elegidos por los turistas. Eso sí: es caro. Si vas, no dejes de pasar por el mercado Carmel, comé ahí y andá con ganas de regatear. Ya que estás en esa zona, date una vuelta por el barrio bohemio de Neve Tzedek, que tiene muchos lindos restaurantes y negocios vintage. Otro lugar que está bueno visitar es Jaffa, el barrio más antiguo de la ciudad. Caminá por las calles peatonales de esta antigua fortaleza de murallas blancas y no te pierdas el mercado de las pulgas. Te recomiendo ir de día pero quedarte hasta la noche. Por último, andá a la playa. La del Dolphinarium es conocida por los grupos de percusión, bailarines de capoeira y surfistas que la frecuentan. Si te gusta jugar al vóley, tenés que ir a las playas de Gordon y Aviv.

Porque te podés meter en el Mar Muerto

Este mar tiene 9 veces más sal que el resto de los mares del mundo, así que ojo que no podés meter la cabeza abajo del agua porque puede ser peligroso. Bañate solo en las zonas permitidas y dejate caer que vas a flotar seguro. Dos consejitos importantes: no te afeites ni te depiles el día anterior, porque te va a arder, mucho; metete al agua con una malla que no te importe, porque es probable que la tela se arruine. La mejor época para ir es en primavera u otoño, porque en invierno hace mucho frío y, en verano, mucho calor (la temperatura puede ser mayor a ¡45°!) Tiene 23 minerales, 12 de los cuales no se encuentran en otra parte. En las inmediaciones, vas a encontrar muchos negocios que venden productos cosméticos y de belleza. Fijate bien en las etiquetas, así te llevás los más naturales. Podés acceder alquilando un auto, en colectivo o contratando un tour que te lleva y te trae en el día.

Porque está bueno visitar Haifa

Esta ciudad antigua con más de 3000 años tiene uno de los puertos más importantes del mundo y está ubicada a los pies del impresionante Monte Carmelo. Está considerada como un ejemplo de convivencia pacífica entre árabes, cristianos y judíos. Tiene algunas de las universidades más prestigiosas del país, por lo que la ciudad ofrece una vida nocturna muy activa para los jóvenes. Podés llegar en tren desde Tel Aviv en menos de una hora. No dejes de visitar los hermosos jardines colgantes de Bahai, llenos de estatuas y fuentes. Podés pasear por los mercados, podés ir a la playa o podés comerte un falafel riquísimo en el barrio de Wadi Nisnas.

Porque podés aprovechar para ir a Petra

Viajás a Eilat y cruzás la frontera caminando a Jordania. Te tomás un taxi y vas a visitar la increíble y única ciudad de Petra, una de las maravillas del mundo. La entrada es cara, pero vale la pena. Nunca viste nada igual. Los templos tallados en piedra son una cosa de locos. El templo más famoso es el de la peli de Indiana Jones (el que está en la foto), pero vale la pena seguir caminando y subir la montaña para ver el templo que está en la cima. Si te animás, podés subir en burro. El animalito da zancadas en cada peldaño y vas a ver que los guían niños de 8 años, pero no temas que son unos genios y la tienen re clara. Te recomendamos que te quedes hasta la noche y vuelvas con la luz de la luna.

Por último, y en honor al título del posteo, les dejamos el video de la Tigresa del Oriente para que lo disfruten:

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