Bariló Bariló. ¡Hay que ir a Bariló!

Con el dólar por las nubes, pensar en conseguir vuelos baratos se estaría tornando casi una misión imposible… pero ¡a no perder las esperanzas! Algunos destinos muy copados siguen teniendo oferta en vuelos. Y Bariloche está dentro de esa lista.

Porque a veces no hace falta ir a lugares lejanos para pasarla espectacular y admirar maravillas naturales.

Bariloche es un destino infalible. Hermoso para visitar en cualquier época del año. Con mil cosas para hacer, una variada oferta gastronómica y hotelera, una amplia vida nocturna y paisajes de película. Si vienen de todas partes del mundo para conocer la “Patagonia Argentina”, ¿por qué no la aprovechamos nosotros también?

Te dejamos una lista de los imperdibles de Bariló y aledaños:

Subir al Cerro Campanario

El más famoso de todos. National Geographic dice que desde la cumbre de este cerro “podemos observar una de las ocho vistas panorámicas más impactantes del mundo”. Me animaría a ponerla en el top 5. La vista 360 desde ahí arriba es IMPRESIONANTE. Vas a poder admirar los lagos Nahuel Huapi y Moreno, la laguna El Trébol, la península San Pedro, la isla Victoria, los cerros Otto, López, Goye, Bellavista, Catedral, Capilla, el hotel Llao Llao y las arboledas de Colonia Suiza.

Podés ir con una excursión (entra dentro de la denominada “Circuito Chico”), con auto propio (tomando por la avenida Bustillo hasta el km 17.500) o en colectivo. Y podés subir en aerosilla o caminando. La aerosilla te lleva hasta la cima en unos 7 minutos. Pero hacerlo a pie también es una buena opción, porque el cerro no es muy alto. La cumbre está a 1050 metros sobre el nivel del mar. Vas a tardar aproximadamente 30 minutos yendo por un sendero que atraviesa el bosque. Es un paseo muy lindo y no muy exigente. Te recomendamos hacerlo y, a la vuelta, si estás cansad@, bajás con la aerosilla.

Conocer el Parque Nacional Los Arrayanes

Es el único que queda en el mundo. Así que si conseguiste pasajes baratos a Bariloche, no dejes de visitarlo. Parece de película. De hecho, cuentan que Walt Disney se inspiró en el bosque de Arrayanes para crear “Bambi”. Y uno de los atractivos del bosque es precisamente la “casita de Walt Disney”, una cálida cabaña de madera que se encuentra al llegar.

Se estima que estos árboles nativos, junto a los de la Isla Victoria, tienen alrededor de 300 años. El arrayán es muy alto, alcanza unos 18 metros y algunos ejemplares llegan hasta los 25 m.

Su tronco puede tener hasta 50 cm. de diámetro y es sumamente retorcido. La corteza, de color canela cubierta de manchas irregulares blancas, tiene la particularidad de que siempre está fría (cuando vayas, tocá los troncos y comprobalo). Las flores son pequeñas y blancas, similares al azahar, y sus frutos violáceos eran usados por los indígenas para elaborar chicha y dulce. En medicina popular, con las hojas de los Arrayanes se prepara una infusión para calmar dolores musculares y afecciones intestinales.

Podés llegar al bosque de Arrayanes contratando una excursión que generalmente también incluye la Isla Victoria o podés ir por tu cuenta. Salen catamaranes tanto desde Bariloche, en Puerto Pañuelo, como desde Villa La Angostura (una ciudad neuquina muy pintoresca a orillas del Lago Nahuel Huapi que queda a 87,6 km de Bariloche y vale la pena conocer), en las bahías La Mansa, La Brava y Manzano. También tenés la opción de llegar desde Villa La Angostura a través de un sendero de 13 km, que podés hacer caminando o en bicicleta.

Esquiar en el Cerro Catedral

Fijate que seguro hay vuelos baratos a Bariloche incluso si tenés intenciones de ir en vacaciones de invierno. Y sí, es un destino ideal para los fans del esquí y el snowboard porque el Cerro Catedral es uno de los mejores en toda Sudamérica. Tiene más de 120 kilómetros de pistas y caminos y 34 medios de elevación, con una capacidad de arrastre de aprox. ¡36.000 esquiadores por hora!

En la base hay unas 7000 camas disponibles entre hoteles y hosterías en caso de que quieras parar ahí mismo (que se suman a las 28.000 plazas de Bariloche); tienen escuelas de esquí para todas las edades, niveles y estilos, 7000 equipos de esquí y 1500 de snowboard y varios de esquí nórdico. En la base vas a poder encontrar bares, pubs, restaurantes típicos y de comida internacional y hasta un shopping. Y un dato importante: en la base del Cerro Catedral también hay un centro asistencial de primeros auxilios (con sala de enfermería, rayos x y servicios de ambulancia) y un centro médico privado, con capacidad para resolver desde las simples consultas clínicas clásicas del invierno (resfríos, gripes, etc.) hasta problemas traumatológicos.

Comer MUCHO chocolate

Seguramente ya lo sabías: el chocolate es uno de los productos emblemáticos de Bariloche (las mermeladas y los ahumados entrarían en esa lista también). Hay 20 chocolaterías en la ciudad que producen ¡1 millón de kilos! de chocolate al año.

Desde que en 1947 la familia Fenoglio, maestros chocolateros de Italia, instalaron la primera fábrica de chocolate en Bariloche, este dulce se impuso como uno de los más refinados del mundo, con una larga historia de tradición y evolución que conjuga las antiguas recetas europeas con las innovaciones únicas desarrolladas en la ciudad.

Te recomendamos que agarres la Avenida Mitre y vayas entrando en las diferentes chocolaterías a probar alguna delicia. Paradas obligadas son:

  • Rapa Nui. No te pierdas las FraNui (frambuesas bañadas en doble chocolate). Dato: Rapa Nui ya tiene locales en Buenos Aires. Si aún no fuiste, andá urgente a tomarte un helado o a comer chocolate con un rico café.
  • Mamushka. El packaging es todo. Aprovechá para llevarte bolsas de tela de ahí que son divinas y MUY últiles para hacer las compras.
  • Abuela Goye. Además de probar el chocolate, probá el helado.
  • Fenoglio. Fue la primera chocolatería, así que tenés que pasar a verla al menos.
  • Benroth. Se autodefine como chocolate gourmet y lo es. Si te gustan los bombones rellenos con licor, este es tu lugar.

Y si sos muy muy fan del chocolate, te sugerimos viajar a Bariloche en Semana Santa durante la Fiesta Nacional del Chocolate. No te vas a arrepentir. Y si lo planificás con tiempo, seguro conseguís vuelos baratos.

Recorrer lo que puedas del camino de “Siete Lagos”

Tal vez hayas escuchado alguna vez hablar de este camino, es bastante famoso. Comprende un tramo totalmente asfaltado de la Ruta 40 que va desde Bariloche hasta San Martín de los Andes.

La realidad es que durante ese hermosísimo recorrido que une los parques nacionales Nahuel Huapí y Lanín vas a encontrarte con más de 7 lagos y el recorte lo hace cada uno caprichosamente. Son 12 en total: Nahuel Huapi, Correntoso, Espejo, Espejo Chico, Escondido, Falkner, Villarino, Machónico, Lacar, Traful, Hermoso y Bailey Willis. Uno más lindo que el otro.

El lago de la foto es el lago Traful y es nuestro preferido. Por dos razones: porque en Villa Traful vas a poder comerte la trucha más rica de tu vida y porque dentro del lago hay un bosque sumergido: 60 cipreses que viven bajo el agua. Sisi, es real (te dejamos otra foto para que lo compruebes)

Así que si pasás por Traful, tenés que hacer esa excursión. Te llevan en lancha, no es muy larga ni muy cara ¡Vale la pena! Ojalá te toque un día de sol porque es vital para poder ver bien los árboles bajo el lago.

 

En fin, es hora de abrir tus opciones de viajes. Como ves, podés conseguir vuelos baratos a destinos increíbles e inolvidables sin ir tan lejos. Y sin tener que cambiar pesos.

Aguante Bariló.

Comentarios

comments