Algunos consejitos para Disney

Cola en uno de los baños de mujeres de Epcot Center. Una niñita señala a otra que está delante suyo vestida como la bella durmiente. Disfrazada, maquillada y peinada impecablemente. Le dice a la que parece ser su madre que ella quiere lo mismo. La mujer adulta habla con la otra mujer adulta para consultarle dónde se produjo la magia.

– Se hace en el castillo de Magic Kingdom.

– Ah, qué bien. ¿Fueron ayer?

– No, no. Fuimos hace una semana. Sofi se baña con una bolsa en la cabeza desde entonces.

Eso es lo que pasa en Disney. Queremos perpetuar esos instantes de felicidad lo máximo que podemos. Entiendo a Sofi. Es más, reconozco que yo también me acerqué al castillo de Magic Kingdom para que me vistieran de princesa, pero es sólo para menores de 14 años. Una injusticia absoluta. Deberían eliminar ese límite etario de inmediato.

Es que en Disney todos nos sentimos niños.

Es en serio.

Posta te digo.

No, no estás grande para eso.

Una vez que te hayas convencido de que vale la pena ir, sacá los pasajes a Orlando y las entradas a los parques.

También está la opción de volar a Miami, quedarse ahí un par de días y alquilar un auto para ir a Orlando. En ese caso, podés hospedarte en algún hotel más económico que no esté dentro de Disney y usar el auto para moverte. Pero ojo, porque muchas veces vas a perder tiempo buscando estacionamiento.

Si ya tenés alojamiento dentro de Disney, el auto no lo vas a necesitar para nada. El servicio de transporte es gratuito y excelente. Salen buses todo el tiempo hacia todos los parques. Recomendamos esta opción. Alojarse dentro de Disney es más práctico.

El tema comidas es clave. Lo ideal es tenerlas resueltas porque comer en los parques por su cuenta es caro y no hay mucha variedad. Lo mismo pasa en los hoteles.

Los mejores horarios para disfrutar de los parques son bien temprano o bien tarde, cuando ya la mayoría de la gente se está yendo. En esos momentos vas a poder salir de las montañas rusas más solicitadas y volver a entrar sin esperar ni un segundo. Otro recurso para evitar las largas colas es el servicio de FastPass +, que viene incluido con la entrada del parque. Sirve para reservar con antelación el acceso a tres atracciones, espectáculos o saludos a personajes que te interesen. Podés hacer esa reserva online 30 días antes de tu visita (y 60 días si te hospedás en un hotel de Disney). De todas formas, si te toca hacer alguna cola no te preocupes, porque esta gente de Disney se ocupa de que no te aburras.

Vas a sentir que estás en The Truman Show. Todo el mundo sonríe, todo el mundo está feliz, nadie se queja de nada, es rarísimo.

Ahora, vamos parque por parque con algunas sugerencias.

Magic Kingdom

Este no te lo tenemos que vender. Es EL parque, el lugar donde todos nos queremos sacar la foto. Lista de imperdibles: los desfiles con carrozas, personajes y música durante el día, los shows nocturnos de fuegos artificiales (Once Upon A Time y Happily Ever After), las montañas rusas Space y Splash Mountain y algunos clásicos como la mansión embrujada, Peter Pan’s Flight o las alfombras de Alladdin.

Animal Kingdom

Puede que pienses que no vale la pena, pero vale la pena. Es hermoso. Lleno de espacios verdes. Te recomendamos: hacer el Safari Kilimanjaro, subir (más de una vez) a la montaña rusa Expedición Everest (a nuestro juicio, la mejor de Disney), animarte a navegar por los Kali River Rapids (te vas a mojar un poco, sí), ver los musicales de Buscando a Nemo y el Rey León y, obvio, visitar Pandora, la nueva sección dedicada al mundo de Avatar, donde vas a poder volar arriba de un banshee en 3D o dar un paseo en balsa atravesando un paisaje selvático impresionante.

Epcot Center

Este parque está dedicado a la cultura internacional y a la innovación tecnológica. Por un lado, vas a sentir que das “la vuelta al mundo” cuando recorras el lago: te vas a ir encontrando con monumentos y restaurantes de diferentes países. Por eso, comer en Epcot está bueno (pero es caro). Si estás dispuesto a gastar, te recomendamos ir a Akershus Royal Banquet Hall, especializado en cocina noruega y atendido por ¡princesas!

Por otro lado, hay simuladores que te hacen flashear, como Mission Space (si no sos amigo de los mareos ni los espacios cerrados, no entres a ese juego por favor porque la vas a pasar mal, muy mal) y Soarin.

Si vas a Epcot, no te podés perder la atracción de Frozen, que se estrenó en 2016, y el famoso show IllumiNations: Reflections of Earth, que tiene lugar en el medio del lago.

Hollywood Studios

No podés dejar de ir a la Rock N Roller Coaster, una montaña rusa donde se escucha Aerosmith al palo, ni a la Tower of Terror, el hotel donde bajás estrepitosamente por un ascensor, clásico de clásicos.

Si sos fan de Star Wars, este es TU lugar.

También están buenas las atracciones de los Muppets y Toy Story.

Quedate hasta el final y no te pierdas el show nocturno “Fantasía”.

No lo hagas por tus hijos. Hacelo por vos. Te vas a divertir.

Nos vemo en Disney.