Los pueblos azules

Pantone definió que el Classic Blue es el color del año, así que decidimos contarles qué lugares están teñidos de azul.

Iglesia de Santa Isabel, Bratislava, Eslovaquia

Esta obra cumbre, también conocida como “Iglesia Azul”, es del arquitecto Ödön Lechner, también conocido como el “Gaudí húngaro”, y fue construida entre 1909 y 1913. Queda en el casco histórico de Bratislava. Vale la pena entrar, pero ojo que muchas veces abre recién por la tarde.

Chaouen, Marruecos

Al norte de Marruecos se encuentra la ciudad de Chaouen, conocida como “el pueblo azul”. Su hermosa arquitectura de estilo mediterráneo la convirtió en musa para muchos pintores, como Matisse o Delacroix. Hay quien dice que el azul ahuyenta a las moscas. Otros aseguran que este color se hereda del pasado sefardí de la ciudad. Sea como sea, cada año, antes de Ramadán, la ciudad se llena de tarros de pintura y de pintores que ayudan mantener esta magia. Lo que hay que hacer es perderse en sus calles y sacar muchas fotos, obvio.

Júzcar, Málaga, España

Hasta 2011, este pueblo era otro más de la sierra malagueña. Sin embargo, desde que se pintó de azul para promocionar la película Los Pitufos, su popularidad creció y atrajo a miles de turistas intrigados por esta rareza. Se puede visitar en el día (queda cerca de Ronda, así que, si van a la hermosa ciudad andaluza, pueden aprovechar).

Cementerio de Sapanta, Rumania

El conocido como Cementerio Alegre de Sapantza se encuentra en una pequeña localidad de Rumanía, muy cerca de la frontera con Ucrania. Sus tumbas de cruces azules decoradas con dibujos naïfs y epitafios originales y poéticos relacionados con la vida de los fallecidos, lo convierten en uno de los cementerios más especiales del mundo. Esta tendencia se explica por la influencia de la cultura Dacia, una civilización que solía celebrar la muerte y considerarla como un momento de alegría y esperanza para una vida mejor.

Museo Frida Khalo, México DF

En uno de los barrios más antiguos y bellos de la Ciudad de México, Coyoacán, se ubica la Casa Azul, lugar que vio nacer y morir a la famosísima Frida Kahlo. Es el museo más concurrido de la ciudad. Ahí vas a poder recorrer las diferentes habitaciones del hogar de la artista, que compartió junto a su marido, el también famosísimo pintor y muralista Diego Rivera. Se pueden ver también ropas, objetos y obras de Frida. La Casa Azul tiene, además, un precioso jardín.

Jodhpur, India

Una muralla del siglo XVI de 10 km rodea el casco antiguo de la ciudad de Jodhpur, en la fortaleza de Mehrangarh. Al pasear por ese laberinto de callejuelas sinuosas, sorprende el azul índigo con que están pintadas las viviendas. En un principio, el color indicaba que la casa pertenecía a un brahmán, pero la moda se generalizó al resto. Adentrarse en Jodhpur constituye una experiencia sensorial. La gente charla tranquila en las puertas de sus hogares y es posible observar muchos oficios tradicionales. En sus tiendas y bazares se vende prácticamente de todo. Te recomiendo subir a las terrazas para tener otra perspectiva de la ciudad, más abierta y despejada. Los aldeanos las usan como si fuesen patios y los chicos remontan desde ahí sus barriletes.

Jardín Majorelle, Marrakesh, Marruecos

Jaques Majorelle no se conformó solo con tener un jardín botánico en su casa de Marrakech. También quiso traer a este exótico lugar los preceptos arquitectónicos de Europa, donde el Art Nouveau y el Art Deco lo eran todo. Por eso, se construyó un chalet siguiendo estos preceptos y le dio un color azul intenso con el que brilla entre las altas palmeras.

 

Fuente: National Geographic

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