Las amistades viajeras

Dicen que en los viajes dejamos aflorar nuestra mejor versión. Generalmente, somos espontáneos, divertidos y nos animamos a hacer cosas que en nuestra vida cotidiana no haríamos.

También aparece una tendencia fuerte a hablar con desconocidos. En inglés, en castellano o con el infalible lenguaje de señas. Es ahí donde nacen las amistades viajeras.

Siempre suele hablarse de los amores que surgen en los viajes. Pero vale la pena remarcar a los amig@s, que bien pueden transformarse en amistades de fierro y duraderas a lo largo de los años.

Cuando viajamos solos, hay tal vez más probabilidades de entablar amistades viajeras.

El hostel es un clásico para conocer gente. En la convivencia de la habitación, preparando la cena en la cocina o tomando algo en alguno de los espacios comunes.

Otro buen lugar para socializar son las excursiones. Ahí vamos muy relajados, no hay nada de qué ocuparse y tenemos todo el tiempo del mundo para charlar.

Los walking tours también son una buena oportunidad para entablar amistades. Muchas veces el grupo queda en ir a tomar algo esa misma noche en la ciudad.

Lo que sucede pasar es que la intensidad de las relaciones en los viajes se potencian un 300%. Será por la buena predisposición, por los hermosos lugares que se visitan, por la cantidad de tiempo compartido o por una mezcla entre todas esas razones.

Antes capaz era más difícil mantener el contacto una vez finalizado el viaje, había que comunicarse por carta (ese papel que iba en un sobre blanco y llegaba a la casa del destinatario). Hoy en día en un segundo te pasás el Facebook, el Instagram o el Whatsapp.

Es hermoso cuando se genera la posibilidad de reecontrarte con amig@s que te hiciste durante un viaje y que no viven en el mismo lugar que vos (algo sumamente frecuente). Es hermoso porque sentís como si el tiempo no hubiera pasado, ¿no? Al menos a mí me pasa. Generás una conexión tan fuerte y especial en la vivencia de un viaje que es muy difícil de explicar.

De todas maneras, no hace falta que la amistad viajera se extienda en el tiempo para que sea importante. Puede haber durado 3 días y haber sido sincera e incluso transformadora.

¿Tuvieron la suerte de hacerse amigos en algún viaje? ¿Siguen en contacto con ellos? ¿Volvieron a verlos? ¡Cuenten sus experiencias!