Hoteles lujosos y sustentables

El turismo sustentable y responsable es una tendencia que crece en todos los rincones del mundo, de la mano con la concientización sobre la importancia del cuidado del planeta. El conocido como “viaje inteligente” combina la aplicación apropiada de las nuevas tecnologías con el uso sabio de los recursos disponibles.

En el caso de los hoteles que se alinean con esta iniciativa, no se trata sólo de usar materiales reciclados, sino de incorporar el compromiso real durante toda la experiencia en el alojamiento. El concepto de “hotel verde” se convirtió en un factor determinante para el viajero a la hora de elegir su destino.

En esta nota, les dejamos algunos hoteles que combinan lujo con sustentabilidad en diferentes lugares del mundo:

Whitepot (Suiza)

Este hotel de eco-lujo en los Alpes suizos ofrece una experiencia alpina única y sostenible. Los huéspedes se alojan en cápsulas exclusivas que tienen un impacto ambiental mínimo, porque están hechas para minimizar el uso de materiales de construcción. Cada espacio se calienta con su propia estufa de leña, que funciona con madera de origen local. La iluminación es led y se mantiene al mínimo por la noche, y el agua de manantial local reemplaza el agua embotellada. El hotel también usa dispositivos de ahorro de agua en canillas y duchas, y temporizadores en calderas.

Y obvio, el paisaje es precioso.

South Beach, Grupo 1 Hotel (Estados Unidos)

Pueden encontrar este hotel en Miami y Nueva York. La verdad es que vale doble la posibilidad de crear políticas de sustentabilidad en grandes ciudades que justamente suelen jugar en contra de la sustentabilidad.

Todas las consultas y servicios que los huéspedes necesiten en este hotel se pueden consultar desde una aplicación, lo cual permite eliminar casi por completo la impresión de papel.

Las llaves de los cuartos son círculos de madera reciclada que funcionan como electrónicas. Las botellas de agua de cortesía son 58% de papel y un 27% de plantas (consume dióxido de carbono en lugar de emitirlo) y, de todas formas, en cada habitación hay canillas con filtros que la hacen apta para consumo.

Por otra parte, la arquitectura de las paredes y los techos está diseñada para repeler el calor del sol, permitiendo reducir energía.

Hotel Punta Islita (Costa Rica)

Un hotel de lujo en Guanacaste, que ganó premios por su sostenibilidad. Describe su enfoque como favorable al planeta y positivo para las personas. La conservación de la vida silvestre, la reforestación y el empleo local son preocupaciones clave en el desarrollo del proyecto.

Los compromisos están a la vista entre las actividades propuestas por el propio espacio y la formación intensa de recursos locales de valor que potencien la experiencia de los visitantes. Paradisíaco en su entorno y racionalmente comprometido en su esencia.

Scandic (Suecia, Noruega y Dinamarca)

Ya en 1993, la cadena decidió implementar la propuesta a sus huéspedes de no cambiar las toallas a diario. Dos años más tarde, sumó duchas inteligentes para controlar el desperdicio de agua. Para 1996, ya habían incluido un gerente ambiental en cada uno de sus hoteles, especialista que realiza el conteo del uso de energía, agua, productos químicos y desechos no clasificados. En 2002, sumaron un director de accesibilidad, que se ocupa de atender a pasajeros con necesidades especiales. Promediando esa década, crearon un esquema de proveedores de comercio justo y, en 2008, iniciaron la provisión de botellas de agua para rellenar entre sus huéspedes.

Su preocupación ambiental se suma a su política de impacto comunitario por el cual cada hotel debe generar una acción real local. Así, en el alojamiento de Noruega se ofrece desayuno gratuito a las personas que limpian la playa, en las de Suecia se organizan días de intercambio de ropa y en el de Dinamarca, durante una renovación del mobiliario, se invitó a las personas a buscar los muebles descartados, venderlos y donar el producido a acciones solidarias.

Bravo.

Jumeirah Vittaveli (Islas Maldivas)

Esta es una opción sustentable perfecta en uno de los destinos más soñados del planeta. Recientemente galardonado con la Certificación Green Globe (GGC), el complejo de lujo Jumeirah Vittaveli en Maldivas dio muchos pasos ecológicos. Entre ellos, usar iluminación led e instalar un sistema de recuperación de calor que canaliza la energía de los generadores y la usa para calentar el agua. El complejo también cuenta con el sistema ‘Eco Pure’, que trata el agua de mar para crear agua potable y embotella su propia agua en botellas de vidrio recicladas, ahorrando alrededor de 50.000 botellas de plástico al año.

Inkaterra (Perú)

Este hotel tiene tres sedes en Perú: Cusco, Valle Sagrado y Tambopata.

En el tercer país del mundo con la mayor diversidad de aves, con 120 especies endémicas, el ecoturismo y el desarrollo sostenible resultan claves para preservar ese patrimonio. De esta manera, se pueden generar experiencias de viaje que atraigan distintos segmentos del mercado: turismo gastronómico (la comida peruana es lo más rico del planeta), viajes familiares, observación de aves, entre otros.

En Cusco, donde cuentan con una de sus sedes, el manejo de desechos se convirtió en un problema crítico debido a la gran presencia de turistas.

Fue así como Inkaterra, en alianza con AJE Group y la Municipalidad de Machu Picchu, diseñó la iniciativa Machu Picchu Sostenible para el manejo responsable de residuos sólidos. Consiguieron una máquina compactadora para procesar 7 toneladas diarias de residuos plásticos, que son transportados por tren a plantas de reciclaje en Cusco, lo cual fue crucial para la crisis del manejo de residuos.

El año pasado inauguraron dentro de Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel la Planta de Transformación de Aceite en Biodiesel y Glicerina. Con aceite vegetal usado en la zona, se producen 20 galones diarios de combustible biodiesel. Cada mes, tratan seis mil litros de aceite usado, evitando que sean derramados en el río Vilcanota. La producción de biodiesel reduce el uso de combustibles fósiles, mientras que la glicerina orgánica obtenida en este proceso de fabricación se destina a la limpieza de las calles y pisos de piedra en el pueblo.

Jean-Michel Cousteau Resort (Fiji)

El Jean-Michel Cousteau Resort en Vanu Levu, Fiji, se llama así en honor al famoso conservacionista y explorador. Tiene muchas credenciales verdes. Su huerto orgánico está lleno de frutas deliciosas, como coco, ananá, mango y guayaba, todas cuidadas con prácticas agrícolas sostenibles.

Además, el hotel cuenta con un programa educativo para enseñar a los huéspedes más jóvenes sobre la naturaleza y su valor.

Por otro lado, el complejo usa luces de bajo consumo de energía y madera de bosques locales certificados.

Campi ya Kanzi (Kenia)

Este campamento de vacaciones ecológico en Mtito Andei, Kenia, tiene una larga lista de medidas para reducir su impacto en el medio ambiente. Sus carpas de campaña y cabañas fueron hechas por gente masai local, a partir de árboles que cayeron por sí solos, y todo el campamento funciona con energía solar. Un sistema de captación de agua almacena la poca lluvia que recibe el campamento, y el agua usada se filtra y se bombea a los estanques para mantener la vida silvestre local. El carbón ecológico se usa para cocinar, y los desechos se reciclan siempre que sea posible. Además, los visitantes del campamento contribuyen con una tarifa de conservación, apoyando a una organización que paga a los habitantes locales para que no maten a los leones y leopardos que amenazan su ganado.

 

Fuente: Infobae (La nota de Flavia Tomaello fue editada)

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