Con cara de abuela buena, se cuela en los aviones y viaja gratis

La mujer de cabellera blanca, respetable vejez e inocente sonrisa, pasó todos los controles de seguridad de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, al atravesar sin documentos las inspecciones y tomar un vuelo de British Airways que la llevó a Londres… sin pasaje ni pasaporte en mano.

A sus 66 años, Hartman ha demostrado tener la capacidad de esconderse justo ahí, a plena vista, según las agencias del orden público.

Así lo muestra un video de las cámaras de seguridad, que captó el momento en que la polizona anciana ocultó parte de su rostro con el cabello, se pegó a un grupo de pasajeros y caminó serena entre los funcionarios del aeropuerto que revisaban la documentación de los viajeros.

La mujer, que ya registra más de una docena de incidentes similares en los que logra esquivar la seguridad e incluso volar sin boleto, no tenía un destino definido. Primero intentó colarse en un vuelo con destino a Connecticut.

Se encubrió disimuladamente detrás de un pasajero que esperaba en fila para embarcar e intentó pasar, pero un agente en la puerta de embarque la paró y mandó a sentarse.

Hartman subió entonces a un autobús de enlace que traslada pasajeros a la terminal internacional, pese a que el acceso a este vehículo requiere presentar pasaporte y boleto, y pernoctó en el aeropuerto, relataron los fiscales.

Sin pagar un solo centavo, la mujer burló a un agente de facturación de la aerolínea británica y también a un oficial de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Acto seguido, tomó asiento en una butaca que encontró vacía y, horas después, descendió de la aeronave al aterrizar en el Aeropuerto Heathrow, donde funcionarios ingleses de Migraciones la detuvieron porque carecía de pasaporte y la deportaron.

Volar como polizona sin comprar pasaje ni ser identificada en los aeropuertos, es un viejo hábito de Hartman, quien fue arrestada y acusada de robo e intrusión ilegal la semana pasada en Chicago.

Los fiscales sostuvieron durante la audiencia judicial que Hartman fue detenida por la policía en una docena de aeropuertos ubicados en cuatro estados, incluyendo la Florida. En el 2014, embarcó con éxito un vuelo de Southwest Airlines que cubría la ruta San José-Los Ángeles, deslizándose entre el personal del TSA mientras los funcionarios chequeaban las tarjetas de embarque de una familia, y luego eludió al agente de la puerta de embarque.

Al año siguiente, viajó de Minnesota a Jacksonville sin pasaje, y en el 2016, pese a que usaba por orden judicial una pulsera electrónica para controlar sus movimientos, logró evadir los controles de seguridad de O’Hare. Entonces, fue arrestada y sentenciada por el juez William Raines a seis meses de reclusión en un centro de tratamiento de salud mental.

Ciertamente, con su viaje transatlántico alcanzó fama internacional. Quien sabe si pronto la tendremos en el aeropuerto de Ezeiza comprando unos alfajores.

Fuente: El Nuevo Herald